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Restaurante La Cambolita, ese lugar donde nunca iré

3 comments

Siempre he dicho que cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar, después de leer el post que ha escrito la buena de @martucaaa no puedo hacer más que poner las mías a remojar.

Restaurante La Cambolita y su hoja de reclamanciones

Lo que le hicieron a esta chica y a su familia que fueron a celebrar un cumpleaños en el Restaurante La Cambolita no tiene nombre, no se puede tolerar y dejar pasar por alto, un restaurante siempre tiene que cuidar una cosa ante todo, el trato al cliente, estos se saltaron esta norma a la torera junto con otras muchas.

La Cambolita, ese lugar donde nunca iré y después de leer ese post, ¿tu que harás?

Written by Oscar

agosto 11th, 2010 at 3:51 pm

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3 Responses to 'Restaurante La Cambolita, ese lugar donde nunca iré'

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  1. Hola
    Yo he ido a la Cambolita en varias ocasiones.
    El sitio tiene mucho encanto, tanto la parte inferior como la superior como la exterior.
    La primera vez fue un domingo, una comida con mi mujer, y comimos en el piso superior, y a pesar de que estaba medio vacío, el ruido era bastante molesto (¿mal acondicionado?), y tardaron bastante en traernos los platos, pero lo curioso es que llegaron fríos (¿?). Salvo ese pequeño detalle, la relación calidad – cantidad – precio era razonable.
    Mi segunda experiencia fue como invitado en una primera comunión. Nos tuvieron abajo esperando mas de una hora, pero lo increíble fue que una vez acomodados en las mesas, nos hicieron esperar otra media hora, a pesar que el primer plato eran entrantes fríos y calientes (que podían haber estado medio preparados) y eso teniendo en cuenta que la comida estaba encargada y era un menú cerrado. A todo esto éramos unos cincuenta invitados, y solo había una camarera para todos, con lo que conseguir que te trajesen una botella era casi un milagro, ya que cuando acababa de servir un plato en la mesa, los de la otra punta ya habían acabado. La verdad, que la gente se enfadó mucho.
    La tercera experiencia fue muy parecida a la segunda. Era una cena que se había organizado para unas 35 personas. Estuvimos una hora esperando en el bar, y después de hacernos subir, tuvimos que esperar otros 30 minutos, con lo que la cena empezó cerca de las 23:30. El mismo panorama. Una camarera para toda la cena, con lo que el servicio fue pésimo….. ¿La calidad-cantidad-precio de la comida? Pues al igual que en la segunda experiencia, es lo que menos importa, ya que fuimos a un restaurante para pasar un rato agradable, y no fue posible.

    anonimo

    12 mar 11 at 11:44 am

  2. mucho masticapenes y nuevos ricos de 3 al cuarto que se creen los amos del mundo y mucho personajillo de 5 fila para por alli , que con una caña se tiran media hora y el camarero les hace la pelota que estamos en gajano joder no en castelar y las cosas se dicen en la cara no por la espalda como los etarras esto va para todos

    jeremias brown

    22 jun 11 at 8:08 pm

  3. Qué miedo!!, … salir de casa con tanta gente por ahí buscando problemas…
    Probablemente la mayorías de las cosas que dicen los testigos presenciales sean ciertas, pero se puede deducir fácilmente que el talante social de la “denunciante” es escaso y muy alto, por contra, su nivel de exigencia. Los camareros no son sus siervos y si se les pone mala cara es humano que respondan con la misma moneda. Quizá todo empezó porque no dijeron con claridad que ya estaban todos, siguió por que la camarera tardó más de lo admisible en atenderles, por que no intentaron mantener a los niños tranquilos, en lo que la camarera sólo puede mediar, y parece ser que no hizo ni eso. Luego un entrecot en vez de chuletón y poco solomillo, fallos que parece ser resolvieron a satisfacción, salvo por los modales. Malas caras mutuas y una reclamación en la que parece que sólo estaban interesadas las mujeres del grupo -detalle este para mi muy revelador-, sospechosas de ser “profesionales” de la protesta -eso se nota también en el tono de su escrito-
    Resultado: se pone en tela de juicio un negocio al que se le produce un gran perjuicio -si hemos de hacer caso a las declaradas “cancelaciones”-
    Para la otra parte, la denunciante, que para mi tiene, igual de culpa como mínimo, no hay sin embargo ninguna consecuencia -bueno, para ser justos, el mal rato de ese día-
    Me parecen muy desproporcionadas las consecuencias, así que para el futuro, si a usted le suele pasar que le atienden mal en los restaurantes, hágaselo mirar, quizá sea usted el problema…..

    Comentador

    14 ene 12 at 3:16 pm

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